l otro día un compañero hacia una reflexión en voz alta. ¿Porqué a estas fiestas se les llama las navidades y en cambio cuando nos referimos al verano o a la semana santa lo hacemos en singular?. Su respuesta era que al ser demasiado largas y además tener la obligación de reunirte con la familia, se pluraliza por ser muy cansinas. Es cierto que el espíritu navideño cada uno lo lleva a su modo, hay a quien le encanta y otros que las odian. Seguro que surgirán imprevistos, algún mal entendido, miradas fulminantes y mucho sentimiento. Al final son los sentimientos los protagonistas, con qué ánimo afrontemos lo que venga será determinante para sentirnos mejor o peor. Por eso os deseo mucho amor y mucho sentido del humor, creo que son dos claves muy importantes para poder sentirte ¡Feliz como una lombriz! Fuerza y honor para el enigmático 2012
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