
|
 |
21/10/2003 Juan Antonio Cebrián, sin rosa y con viento en las velas |
 |
etalles de la historia, ecología y el encanto de los enigmas que nos rodean, eran las claves de un diálogo de madrugada que fue seguido con lealtad poco frecuente por cientos de miles de españoles. Pero el número fatídico ha surtido efecto, y 13 años después de iniciar su andadura con Onda Cero, Juan Antonio Cebrián emitía en septiembre el último programa de La rosa de los vientos. Diferencias económicas y de criterio le llevaron a tomar una decisión que reconoce difícil. Pero lejos de quedarse en la melancolía, Cebrián está lleno de proyectos: su quinto libro de divulgación, que promete ser un éxito aún mayor que los anteriores, una probable revista que continúe la tradición del programa de radio y, por supuesto, el retorno a las ondas. Lo dice con confianza pero sin aire de desafío: 'volveremos'. Y uno cree que así será. Y que los oyentes acudirán puntuales a la cita
|
 |
| 14 temporadas, 13 años en Onda Cero, y un estilo de trabajo que ha permanecido en todos los programas que has dirigido. En estos años no habrán faltado ofertas de otras cadenas. ¿Te arrepientes de no haberlas aceptado?
|
| No, para nada. Yo comencé con mucha ilusión en esta casa, y no olvido que fue la primera que me dio la oportunidad, allá por el año 90, de asomarme a los micrófonos y hacer el tipo de radio que yo quería. En cuanto a las ofertas, que las hubo, aunque me halagaban, no podía considerarlas porque estaba demasiado ocupado haciendo los programas. Mis días han tenido 25 horas y no es una exageración. Porque tanto los oyentes a un lado como un magnífico equipo al otro, me lo pedían. Ahora es diferente, y me consta que hay interés por parte de varias empresas, de modo que cuando se calme un poco todo podremos ver que hacemos... |
|
| ¿Es decir que La Rosa de los vientos volverá pronto? |
| Sé que volveremos, aunque no sé todavía desde dónde. Las fechas no son las mejores, ya que todas las emisoras tienen cerradas las parrillas para la temporada, por lo que creo que pasará algún tiempo antes de volver a encontrarnos con los oyentes. Pero nos encontraremos, más temprano que tarde. Tampoco sé si bajo el nombre de La rosa de los vientos, ojalá pudiéramos conservarlo. Pero en todo caso, sí con ese perfil que entre todos hemos ido definiendo en estos años. Siempre digo que hice el mismo programa con diferentes nombres, porque la vocación era poner en relieve esa información llamada complementaria, la que en los telediarios se suele dejar para el final, por si sobra sitio. ¿Que me falta un minuto? Pues una noticia de ecología, o de un enigma de la ciencia, o algo llamativo y peculiar... siempre pensé que esa información era mucho más, que era vital para entender en muchos casos el siglo XXI que nos ha tocado vivir
|
|
| Pese a los cambios de horario y los recortes. La Rosa superó los 300.000 oyentes, algo que en horario de madrugada supone un tirón importante. ¿Cómo se hace para llegar por igual al ama de casa desvelada, al policía o el bombero de guardia, y a los estudiantes universitarios insomnes? |
| Siempre dije que teníamos un público maravilloso, inquieto y muy variado. Según algunos estudios, más del 40 por ciento de nuestros oyentes tenían entre 18 y 25 años y cursaban estudios universitarios, pero creo que llegábamos por igual a todos los oyentes. Claro que saber que hemos acompañado tantas carreras universitarias es una gozada, como comprobar que muchos, después de terminar, seguían fieles al programa. Hemos recibido muchas cartas de centros sanitarios que en sus turnos de noche nos seguían con devoción. Y no es menos emocionante saber que gente mayor, que no trabaja por la noche, le robaba horas al sueño para recorrer este camino con nosotros. El secreto, supongo, además de mucho trabajo, es el respeto por la inteligencia de la gente, que no sólo se plasma en sus estudios. Ofrecemos información interesante, con rigor y con un toque de ironía, pero no les decimos qué pensar. |
|
| El final, de momento, de La Rosa,
ha cogido por sorpresa a esa legión de oyentes, que sin embargo, han reaccionado con rapidez...
|
| Sí. Estamos inundados de cartas y de correos electrónicos, que agradecemos. Y hay iniciativas que te emocionan. Desde algunos que se han hecho camisetas que ponen 'yo también escuchaba La rosa de los vientos', hasta grupos musicales, como Mägo de Oz, que nos han dedicado una canción... Hasta que no dejé de hacer el programa no me percaté de todo lo que habíamos generado, aunque tenia alguna idea. Todo eso emociona y al mismo tiempo te muestra que no estabas equivocado. Hay mensajes de gente muy joven, que te cuenta que siendo casi niños escuchaban el programa bajo las mantas, hasta gente mayor que te cuenta que se sentía muy acompañada por las noches. Hemos llegado a personas muy diferentes, que han hecho suyo el programa. El último domingo que lo hicimos, iba con un amigo en su coche y cuando llegamos a destino y nos bajamos para darnos un abrazo, se detuvo un camión ecológico que recogía vertidos y se oyó desde la cabina una voz que gritaba:'¡Cebriaaán!. La verdad es que me asusté un poco, porque a esas horas de la madrugada... Entonces el conductor sacó la mano y me dijo: '¡Hasta siempre!' Parecía como el final de una película, con las calles mojadas y casi vacias, el camión que se perdía en el camino... |
|
| En tu caso, en lugar del final, puede ser el principio de otra película. |
| Supongo que sí. Todo ese apoyo te obliga a seguir y te impide acomodarte con algo más cómodo. Yo nací en 1965, y como le decía a mi equipo el último día, he entregado mi juventud al programa. No me arrepiento, ni mucho menos; siento que soy un privilegiado. Pero ahora que hemos parado, tomas otra dimensión del tiempo, de ese tiempo que antes no sabías que tenias, y está la tentación de parar un poco. Pero no creo que pueda hacerlo...
|
|
| Aunque podrías, porque hay otra faceta de la comunicación en la que has destacado, casi sin querer. |
| Lo de los libros comenzó como dices, sin darme cuenta. Hubo una sección que despertaba especial interés en los oyentes, Pasajes de la Historia, en la que nos acercábamos a personajes poco conocidos o mal conocidos. Y a la gente le gustó tanto que seguimos con ella, descubriendo nuevos matices. Una editorial pequeña, de unos amigos, me encargó un libro y lo hice, casi como un souvenir. Escogí algunos personajes muy especlalesy profundicé en ellos. Era una tirada inicial de 2.500 ejemplares y recuerdo que me decían, 'si tenemos que tirar una segunda edición, va a ser un bombazo'. El libro se editó en 2001, y para mi sorpresa, ya lleva 16 ediciones. El año pasado, La Esfera de los Libros publicó La aventura de los Godos, que va por las 18 ediciones, y este año salió La Cruzada del Sur, que ya lleva 6 ediciones. También este año ha salido Pasajes de ta Historia II, Tiempo de Héroes, que va por la tercera edición.
|
|
| Eso sin contar que pronto saldrá a la venta Híspanla, otra obra de divulgación histórica que promete. Y que acabas de inaugurar otra línea de trabajo, también nacida de una sección de La Rosa. Me refiero a los Pasajes del terror... |
| Sí, Hispania viene a completar una trilogía sobre esta tierra, que de alguna manera he ido contando desde lo más próximo a los más remoto. La aventura de los Godos era un desafío, algo que quería contar. La Cruzada de! Sur se refiere a la Reconquista, y me faltaba contar esos siglos de presencia romana que a menudo no son bien conocidos y que tanto tuvieron que ver con nuestra historia. La otra aventura. Pasajes del Terror, nace como dices de una sección del programa, que al principio no sabíamos cómo sería recibida. Inicialmente programé una serie de 13 capítulos, pero tuvo tanta aceptación que incluso se veían los picos de audiencia en la hora y el día en que se emitía y llegamos a hacer 33 capítulos. Mi amigo Jiménez del Oso me propuso rescatar los más llamativos en un libro, y así nació Psicokillers, asesinos sin alma, que acaba de llegar a las librerías. |
|
| ¿En qué se parecen esos asesinos a los que vemos en las películas? |
| Depende. Lombroso, que fue uno de los pioneros en la investigación del fenómeno, apuntó una teoría interesante, que se mantiene, aunque otras partes de sus estudios han quedado caducas. Pero determinó que había dos tipos de criminales: unos causales, determinados por el medio en que se mueven, y otros, más extraños, que mataban por el placer de matar. Son los psicópatas, gente que no está enferma, sino que disfruta provocando el mal. Hay algo atávico, algo que queda de cazador en nuestra alma y que en algunos se manifiesta así. Por suerte, está demostrado que sólo el 2 por ciento de ios psicópatas matan... |
|
| Eso, más que tranquilizar, inquieta, porque, ¿qué hace el otro 98%? |
| (Ríe) SÍ, lo he pensado más de una vez, y son lo que llamo 'psicópatas civiles'. Son aquellos que procuran el mal, el tipo que te encuentras en tu empresa y te hace la vida imposible, aunque no gane nada con ello. O el tipo que de pronto se baja del coche y te pega con la llave inglesa porque lo has adelantado mal. Los psicópatas siempre han estado ahí, y puede que el primero haya sido Caín. Otros han tenido un poder enorme, como Stalin o Hitler. Y en el libro he recuperado a quince muy diferenciados, de procedimientos muy definidos. Aunque muchos son imitadores de predecesores famosos, Albert Fisch, El ogro de Nueva York, no hacia más que imitar a Fritz Harmann, El carnicero de Hannover. Cuando entran en su domicilio, descubren un baúl lleno de recortes de periódicos que seguían el caso de Harmann. Hay otros que tienen sus propios métodos, como Peter Kürten, El vampiro de Düsseldorf, que creaba escenarios para matar y ese era su verdadero placer, el asesinato era la culminación, pero el escenario...
|
|
| 50 ediciones de cuatro libros en menos de tres años, 160.000 ejemplares vendidos sin promoción. Traducidos al catalán, al portugués y al alemán, lo que descarta la tesis de que los compran los oyentes del programa. ¿Cuál es el secreto de esa aceptación, en un panorama editorial en el que abundan las propuestas de divulgación? |
| Lo ignoro. Sé que vuelco en ellos toda la pasión que me provocan los temas, y que trato de combinar esa sinceridad con él raciocinio. Y eso el lector lo ha captado muy bien. En Brasil han comprado los derechos de dos de mis libros y preparan un lanzamiento masivo. Y en Alemania dicen que gustan porque son amenos pero rigurosos. Son ensayos divulgativos, pero que mantienen la emoción y la aventura. No sé cuál es la receta pero espero seguir cocinándola al gusto del lector. |
|
| ¿Para cuándo una novela, que supongo será histórica? |
| Uy, ahí has dado en hueso. Tengo ganas, y a menudo siento la llamada de la selva. Pero al mismo tiempo siento mucho respeto y sólo lo haré cuando esté seguro de que lo que puedo ofrecer está a la altura de lo que la gente espera. Y sí, creo que será histórica, porque a menudo, cuando narro la vida de Aníbal, por ejemplo, tengo ganas de que hable con voz propia. O que Julio César le haga algún reproche a Cleopatra... Creo que muy pronto, en cuanto cumpla con algunos retos de ensayos que tengo comprometidos, me pondré a ello. |
|
| ¿He oído el rumor equivocado o es posible que La Rosa de los vientos se convierta en una revista? |
| Has oído bien, pero aún es sólo un proyecto. Tengo un equipo tan rico en ideas, que se habló de esa posibilidad y no la descartamos. Pero hay que estudiarla con cuidado, creo que en España se editan algo así como 2.000 revistas, y por respeto a los seguidores del programa, si la hacemos, será con garantías de darles lo que merecen. |
|
| Y mientras esperamos el retorno de La rosa de los vientos, se llame como se llame, y con el soporte que sea, te podemos seguir desde el Magazine del diario El Mundo, también con la historia como eje. |
| Me han ofrecido una página fija que me parece muy interesante, además de una gran responsabilidad. Será una galería de personajes favoritos, y también un rinconcito de enemigos íntimos de la historia, que me ha propuesto el director del diario, Miguel Ange Mellado, y que puede dar mucho juego. Entre otras cosas porque el papel de bueno o malo que le toca a cada uno, no siempre está tan claro. Hace poco leía un libro dedicado a los más 'malos', y me sorprendió ver que en la selección se incluyera a Juan Sin Tierra, el hermano de Ricardo Corazón de León, cuándo fue el que entregó a Inglaterra nada menos que su Carta Magna, su constitución. Y hay muchos personajes denostados por la historia que conviene reivindicar. Está claro que El Cid fue un héroe, pero Alfonso VI tampoco fue tan mal rey. No entiendo por qué algunos salen tan mal parados,.. |
|
| Tal vez porque como decía Eva Perón, 'la historia la escriben los que ganan...' |
| Es posible, pero como apuntaba mi adorado Oscar Wilde, yo creo que 'el mejor favor que podemos hacer a la historia, es volver a escribirla'. |
|
| Libros y radio, dos soportes que se disfrutan mejor a solas. ¿Crees que en España hemos cambiado el punto de vista respecto a la soledad? |
| Creo que sí. En los últimos años mucha gente que conozco que se ha separado, y que al principio parecía perdida, sin objetivos, ha ido descubriendo que la soledad tiene algo de privilegio, de estar contigo mismo y compartir lo que quieres con otros, pero reservando ese espacio propio. Con la radio he descubierto que el concepto de soledad está cambiando, no sólo en España sino en todo el mundo, y que cada vez más gente encuentra el camino hacer de ese tiempo algo productivo o gratificante. Gente que pensaba que no tenía nada que hacer en la vida, ahora forma parte de grupos teatrales o de voluntariado, no como una forma de buscar compañía, sino de aprovechar su tiempo. |
|
| ¿Con qué frase empezarás e! primer programa de la nueva etapa de La Rosa, cuando llegue? |
| Yo prometí volver, y creo que cuando llegue ese momento, me limitaré a decir 'como os prometí ayer, hoy hemos vuelto' |
|
| Fuente: Revista Impar. Texto: Carlos Salem |
|
|