RECUERDOS 17/10/2009, Escrito por: VICENTE MICÓ ÁLVAREZ
Te fuiste el pasado 20 de Octubre de 2007, en una hora que nunca debió existir.
No sé porque te escuché tanto, pero me afané a buscar en la red de redes tus pasajes de la historia, las grabaciones de los programas y me gustaba tener esa "colección" que ampliaba de vez en cuando. Aunque nada como escucharte en directo por la radio aunque fuese tarde. Gozaba mientras me acompañabas en mi casa, en mi coche, siempre me hacías de copiloto.
Ojalá hubiese tenido ocasión de escucharte más días, de haberte escuchado antes de lo que lo hice, ahora no hay tiempo para eso ya que desgraciadamente no podré escucharte de nuevo en directo. Esa voz que ha acompañado a tantas generaciones, esa voz que ha unido a gente distinta de edad, de gustos. Has unido a gente que aunque no lo sepa, tiene algo en común. He amado esa voz cálida y cercana, una voz que Alejandro disfrutó, era la voz de un padre que nos contaba "cosas" para evitar que nos durmiésemos o precisamente para que nos durmiésemos. Una voz que estaba ahí y que se ha ido.
Nos has hecho amar la historia, amar los misterios y la noche. Nos has dado tanto sin pedir nada a cambio que, siento que te debo algo. Y no puedo darte más que una sincera despedida, no puedo darte más que decirte que te recordaré. No puedo darte más que estas simples líneas
Quiero transcribir algo que dijiste en ese programa recuerdo que creo, que es emocionante:"Llega el momento de la despedida, el momento de pasar a la clandestinidad momentánea. No sabemos cuanto, no sé cuanto, semanas, meses no lo sé pero si os aseguro que volveré y nos haremos notar, os lo aseguro (...). Veremos donde acabamos, pero lo que si os aseguro es que siempre luciremos orgullosos la bandera de la Rosa de los Vientos. Esa, que nos hizo ser como somos, la que nos enseñó tanto, los 32 rumbos posibles permanecen inalterados, de momento hay que bogar con rumbo incierto. Pero jamás, jamás, podrán borrar el recuerdo de un programa que se hizo gracias a la entrega, al entusiasmo de miles de personas, que se sintieron especiales escuchándolo, sintieron que ese era su programa, que formaba parte de sus familias, de sus corazones, ese es el orgullo, ese es el legado, esa es la historia que yo me llevo(...)Fuerza y Honor, Gloria eterna a la Rosa de los Vientos"
Escuchándolo hoy, siento que era la mejor despedida que nos pudiste dar aunque no lo sabíamos nadie, creo que es la lección postrera que hoy aprendí una vez el maestro se fue. Y debo darte las gracias por ese legado, por formar parte de mí. Si, bogaremos con rumbo incierto, pero los rosaventeros no podremos olvidarte.
Debo despedirme del todo y solo desearte un muy buen viaje allá donde la Reina Victoria te conceda esa medalla anhelada de Caballero del Imperio británico y allá donde puedas hablar con aquellos a quienes tanto admiraste, seguro que el Magno te estará esperando. Yo por mi parte, te seguiré escuchando, te seguiré recordando, te fuiste como los buenos, y nos dejas muchas cosas buenas. Gracias por todo, un abrazo y un beso enorme a tu familia y cuídales desde donde estés, estoy seguro de que lo harás.
Nos vemos Maestro. Allá donde estés serás feliz como una lombriz. Fuerza y Honor.
|