NOCTURNO 07/02/2010, Escrito por: ALBERTO PISA ALLUÉ
Acabo de enviar este texto por correo a La Rosa de los Vientos... pero visitando la página de la Asociación he visto que habían abierto esta sección de homenaje..., así que también lo dejo aquí, en este foro.
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Hola, saludos a todos los responsables de La Rosa de los Vientos: Por fin me decido a escribiros... Hace tiempo que lo tenía pendiente y quería haceros partícipes de mis emociones respecto del programa. Yo fui un rosaventero tardío, y es que comencé a escucharos durante la temporada 2006/2007, coincidiendo con mi destino como maestro en un pueblecito de la Sierra de Albarracín. Yo soy de Huesca y recorría los 300 km que separaban ambas localidades los domingos por la noche. Un día, camino de la Sierra, estaba cambiando el dial, cuando topé con nuestra querida Rosa, y desde entonces siempre viajabais conmigo aquellas madrugadas de los domingos. Recuerdo que conducía a 80 km/h en la autovía (a aquellas horas yo era casi el único automovilista) para oír durante más tiempo el programa, ya que al llegar a Albarracín y atravesar el túnel que conducía a la Sierra, se perdía la señal de radio. Me fascinaban los conocimientos y la sabiduría de los colaboradores, pero Juan Antonio era, sin duda, el alma del programa. Cómo apreciaba su vastísimo saber, su extraordinario sentido del humor, su humildad. El siguiente curso seguí destinado en el mismo pueblo, así que continuasteis acompañándome..., pero un triste, triste día, casi llegando a la escuela me pareció escuchar que Juan Antonio había muerto... ¡no me lo podía creer! Cuando llegué al colegio busqué la noticia en Internet y era cierto. ¡Qué dolor!... esa persona tan admirada por mí, ya no me hablaría más las noches de los domingos, camino de las montañas. ¡Qué pérdida para el mundo de la cultura!, pero, ante todo, qué pérdida para sus seres queridos, para su círculo de amistades. ... Empecé a buscar información sobre él, sobre el programa... Descubrí los podcast... y cambié el radio-CD del coche por otro con USB para poder escuchar los programas de otras temporadas anteriores... Desde entoces Juan Antonio suele viajar a mi lado, en el coche, camino de la escuela, o de mi casa. No termino de hacerme a la idea de que alguien tan extraordinario como él ya no esté en directo en las ondas..., y cuando escucho llas nuevas ediciones de La Rosa, no puedo evitar echarlo de menos. Leyendo Fuerza y honor, me enteré de que había vivido en Binéfar. Me sorprendió y me dio un vuelco el corazón porque yo viví mi infancia allí. Ahora tengo cuarenta años, y mi hermano mayor era de su quinta..., tal vez nos cruzáramos por las calles de Binéfar cuando éramos niños, tal vez. ¡Qué gran genio!... y qué humilde, como debiera ser todo sabio. Un abrazo para todos vosotros y, especialmente, para Silvia, esa compañera que anduvo junto a él media vida. Afectuosamente. Alberto
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